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  • Última actualización: Miércoles 23 Agosto 2017.

Con Rodolfo Gambini

La paradoja de un Estado que ha logrado desarrollar una comunidad científica relevante sin aprovechar su existencia, las oportunidades que ofrece la cooperación regional en materia de investigación e innovación, la necesidad de que el contralor de las megainversiones a la vista involucre en mayor proporción a los científicos, y de que para abordar estos desafíos haya un organismo de conducción de rango ministerial, son algunas de las ideas que Gambini argumenta en esta, la última entrevista de la serie que próximamente cerraremos con una síntesis del conjunto de los aportes. —¿Cuál es el estado actual de la investigación científica en el país?

—Uruguay ha realizado progresos realmente muy notables en materia de investigación científica y tecnológica. Si tuviera que tomar un origen me remitiría a la situación anterior a la dictadura. Hubo ciencia en el país antes de la dictadura, que fue prácticamente destruida, salvo algún reducto como el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, que se mantuvo con enormes dificultades. Esa ciencia era realizada por individuos muy destacados, sin que hubiese en el país políticas científicas, salvo dentro de la Universidad de la República (Udelar). El corte que se da en el período de la dictadura es sólo el primero de una serie que está relacionada con el hecho de que los políticos uruguayos, y en general los uruguayos, no están muy convencidos de que se pueda hacer ciencia en Uruguay, y que la ciencia que se haga en Uruguay pueda ser de utilidad para el país. A la salida de la dictadura prácticamente lo poco que existía había desaparecido. El número de científicos era de algunas decenas, en el mejor de los casos. Y se produce allí la primera creación institucional de una larga serie: la fundación del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba), con el objetivo bien definido de captar a los investigadores que se habían alejado del país y de formar también nuevos investigadores. Se trata de un programa realmente muy exitoso, que fue seguido por otras iniciativas, como la creación de la Facultad de Ciencias, la creación de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (csic) en la órbita de la Udelar, y más recientemente la incorporación de nuevas instituciones de investigación (como el Instituto Pasteur de Montevideo) y la creación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (anii). También el Consejo Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología (Conicyt) fue fortalecido en su momento, y de alguna forma logró que se pudiese extender a las áreas tecnológicas lo que se empezó a hacer con el Pedeciba para las ciencias básicas, por lo menos en cuanto a que tuviesen fuentes de financiamiento específicas. Este conjunto de acciones evidentemente produjo un desarrollo de las capacidades científicas del país. De esos 30 que teníamos al final de la dictadura hemos pasado a tener unos 1.500 o 2 mil investigadores, lo que constituye algo así como el 1 por mil de la población económicamente activa. Es una cifra muy pequeña, pero comparativamente el desarrollo ha sido muy rápido.

Pero no se trata simplemente de contar, se trata de mirar un poco cómo son los investigadores uruguayos. En primer lugar, la calidad de la producción científica es alta con relación a América Latina. Uruguay está entre los primeros países en materia de calidad de las publicaciones. Es además una comunidad muy integrada, muy comprometida con los objetivos nacionales. Eso está vinculado a tradiciones ideológicas de Uruguay y es algo que no se da en otros países de América Latina, donde los investigadores tienen una ubicación en cierto modo privilegiada y quieren que los dejen tranquilos hacer su ciencia. Aquí los investigadores quieren participar en el desarrollo nacional y quieren que su ciencia sea útil.

Estamos en un proceso que no se ha interrumpido. La descentralización universitaria es uno de los ejemplos recientes, con más de cien investigadores en régimen de dedicación total en el interior del país, y nuevas carreras. Esa es la situación. Se puede decir que son buenas noticias y que está claro que en Uruguay se puede hacer ciencia, pero es una actividad que siempre está sometida a riesgos muy grandes. Yo decía que no existe esa convicción acerca del valor de la ciencia. En el año 2002, por ejemplo, tuvimos una interrupción muy grande, los laboratorios quedaron prácticamente sin recursos para trabajar, pero subsistieron. Y hoy a mi entender surgen nuevos desafíos y nuevos riesgos.

—Hablemos un poco de los desafíos.

—El desafío mayor es acompañar el crecimiento de la comunidad científica con un crecimiento de la demanda de las capacidades que esa comunidad científica ha ido creando. Me parece que aquí hay un actor central, que es el Estado, que no ha tomado conciencia de lo que puede hacer la ciencia y de su rol en el desarrollo del país. Hay un conjunto de iniciativas y problemas que en este momento están empezando a encararse a nivel del país que requieren investigación científica, que requieren estudios para controlar y aprovechar las inversiones que en muchos casos vienen del exterior, y para aprovechar también las oportunidades que esos emprendimientos van a crear en un conjunto de otras actividades que los rodean. Ese aspecto debe reforzarse, y con ello debe reforzarse todo el conjunto de instituciones de contralor que existen en la órbita del Estado. Dotar a esas instituciones de un mayor componente científico y lograr que las empresas tengan asesoramientos científicos son elementos que me parecen fundamentales.

Yo comparo la situación de la ciencia un poco con la situación que ocurrió con la ingeniería. Uruguay formó ingenieros, y lo que está pasando ahora con los científicos pasó con los ingenieros. En la década del 40 el país entró en una crisis energética muy grande debido a la guerra, y decidió aprovechar sus recursos hidroeléctricos. Pero en ese momento el método tradicional de comprar en el exterior no funcionaba, por obvias razones, y Uruguay tuvo que confiar en sus ingenieros. Entonces envió a Estados Unidos a formarse a un núcleo muy selecto de ingenieros que luego fueron los que dirigieron la construcción de las represas hidroeléctricas, que fue una actividad enormemente exitosa y que de alguna manera cambió la visión que se tenía sobre las capacidades del país en materia de ingeniería. Esto no se ha dado con la ciencia. Los científicos aún están en los laboratorios y en las instituciones académicas, y no están en los lugares donde su ejercicio podría estar más vinculado con las actividades productivas o las actividades que tiendan a mejorar la situación social.

—Podría decirse que el Estado, que ha cumplido un papel muy importante en el fortalecimiento de la investigación científica en el país, no ha empezado todavía a asumir el papel que debería exigírsele que cumpliera como demandante de ciencia y tecnología.

—Exacto. Es un poco paradójico, porque se ha logrado que el Estado invierta en ciencia, pero el propio Estado no termina de aprovechar la ciencia en la cual ha invertido. Me parece que eso podría cambiar en muy poco tiempo si existiese conciencia clara de que es necesario un esfuerzo en esa dirección. Las políticas de innovación que ha tenido Uruguay han estado fundamentalmente orientadas a la innovación en las empresas privadas. Pero Uruguay tiene empresas muy pequeñas y la innovación se hace mayoritariamente a través de la adquisición de equipamiento en el exterior. De manera que innovación que merezca realmente ese nombre se da fundamentalmente en el área del software y poco más. Hay algunas innovaciones puntuales que se pueden señalar en forma prácticamente individual, pero las políticas de impulso a la innovación en las empresas privadas no han tenido el éxito que se esperaba. Esas políticas no deben abandonarse; la paciencia es uno de los elementos fundamentales en estas cosas. Pero deben estar acompañadas por otras formas de innovación que están más vinculadas a los sectores públicos. Es lo que decía antes. Si vamos a trabajar en los temas de prospección petrolera, entonces tenemos que crear un muy buen equipo de investigación para conocer la plataforma continental, para conocer la cuenca del Río de la Plata, para conocer los recursos naturales que existen allí. Seguramente hay una oportunidad de mejorar el conocimiento y el aprovechamiento, pero también hay riesgos que deben ser estudiados. Y lo mismo pasa con la minería y con otras actividades que están en vistas.

—Hubo una apuesta muy fuerte en los últimos años a la iniciativa privada, no siempre acompañada por el éxito.

—Es correcto, eso se ha dado. Se apostó muy fuertemente a la innovación en las empresas privadas, y los hechos obligaron a ir corrigiendo la situación, en un proceso de evolución donde se notó que las capacidades de respuesta en general venían del sector científico o del sector académico, que eran los que tenían más capacidad de crecimiento y de desarrollo. Y entonces se fueron adaptando algunos instrumentos. Creo que la creación de los fondos sectoriales marca un cambio positivo en el rumbo. Me parece que es muy destacable, por ejemplo, lo que ocurrió con el Fondo Sectorial de Energía (fse). El país prácticamente no tenía capacidades de investigación en materia de energía hace 15 años. Tenía capacidades vinculadas a la ingeniería, pero en todo lo que tenía que ver con recursos energéticos no tradicionales era muy poco lo que había en Uruguay. El fse apoyó fuertemente la investigación en recursos renovables y se logró que un conjunto de científicos básicos empezara a trabajar en estos temas. Esto es realmente muy interesante. Es justamente lo que queremos. Y es una cuestión que se dio, si se quiere, desde el Estado. Porque los fondos sectoriales tienen financiamiento que no proviene únicamente de la anii, proviene de allí pero también de otras instituciones. Es debido a esos financiamientos adicionales que hay una incidencia, en este caso de la Dirección Nacional de Energía, y en otros casos de otras instituciones que contribuyen a los fondos sectoriales, como el inia. Me parece que esa línea es un poco un ejemplo a seguir, donde se logra el objetivo de incorporar a la ciencia a las actividades productivas con enorme entusiasmo. Porque no hay nadie que esté siendo obligado a hacer nada. Y sin que ello signifique un compromiso de su carrera científica, porque realmente se están logrando muy buenos niveles de calidad en el trabajo y al mismo tiempo se están haciendo aportes al conocimiento de los recursos que existen en el país, por ejemplo en materia de energía solar o de energía eólica.

—Ahora que hemos visto los desafíos, podríamos pasar quizás a ver los riesgos.

—El principal riesgo está en que el crecimiento va a estar limitado por la capacidad de retención que tenga el sistema. Algunas iniciativas pueden llevar al optimismo a corto plazo con respecto a la capacidad de retención, como por ejemplo la descentralización universitaria, pero a mediano plazo las actividades académicas no pueden retener a los investigadores sin políticas más amplias. Hay temas que además no se han tocado en Uruguay. Por ejemplo los temas de la cooperación con la región. Brasil hace una inversión en ciencia que más que duplica la inversión nacional, y tiene una enorme avidez de científicos, aparte de una política de formación extraordinariamente agresiva. Nosotros no podemos competir con una potencia como Brasil. Lo que podemos hacer es participar de las iniciativas. Y Brasil tiene mucho interés y ha hecho una serie de planteos a nivel regional en temas que son de futuro: las biotecnologías, las nanotecnologías, las ciencias de la salud. Ellos tienen grandes inversiones, y Argentina está logrando en muchos casos seguirlas. Pero Uruguay es un espectador en esas cosas. Es decir, es informado, es consultado, hay interés porque tenemos buenos científicos, pero no podemos aportar recursos. Entonces simplemente miramos lo que está ocurriendo. Esto es algo central, que daría ocupación a científicos nacionales, pero que nos daría también acceso a esta gestación de futuro que se está haciendo a nivel regional.

—¿Cree usted que sea necesario modificar la institucionalidad que Uruguay se ha dado en la materia para afrontar esos riesgos y esos desafíos?

—Creo que los problemas que observábamos antes están vinculados a la falta de una buena institucionalidad. El Gabinete Ministerial de la Innovación (gmi) cumple parcialmente con la condición de ser un ámbito plural para la toma de decisiones en estos temas. Pero no cumple con el rol central que debe tener un organismo de diseño de políticas científicas, que es el de tener una mirada desde la ciencia para cada uno de los problemas que se dan en el país. Cada ministro está involucrado en sus temas y de vez en cuando le surge algo que requiere tener tal o cual insumo científico. Eso está muy bien como ámbito de consulta, pero cada vez que se toma una decisión vinculada a temas que tienen que ver con el futuro del país debemos tener al más alto nivel una visión desde la ciencia. Esa visión en este momento no existe. El diseño de políticas debe hacerse con una coherencia que en este momento no hemos logrado. El gmi no termina de cumplir esa función, y se ha producido una ambigüedad en los roles que ha llevado a la anii, que tenía el papel de ejecutar las políticas diseñadas por el gobierno, a ser la que en definitiva las diseña, lo cual no es bueno desde muchos puntos de vista. Yo he trabajado en la agencia y he percibido que si la política no empieza por ser entendida al más alto nivel, entonces es difícil que después reciba los apoyos que son necesarios con las orientaciones que son requeridas. Lo que hay, un poco, es una respuesta a demandas y una confianza que tiene sus límites. Yo no quiero ponerle nombre a las cosas, pero debe existir una instancia al más alto nivel del Poder Ejecutivo que esté dedicada a la ciencia y a la tecnología.

—¿Qué iniciativas piensa usted que debería llevar adelante el país en el corto y mediano plazo en estos temas?

—En primer lugar pienso que debería haber una iniciativa concreta para el fortalecimiento de las instituciones del Estado vinculadas al contralor. Esas instituciones tienen un funcionamiento aceptable, pero podrían mejorar mucho si incorporaran científicos. En algunos casos ya los tienen, en otros casos no. Pero tampoco hay una política deliberada más allá de la iniciativa de cada una de esas instituciones. Creo que este podría ser un elemento que permitiría cambios a corto plazo. Otro es que debería crearse un fondo especial de cooperación internacional, que es lo que yo mencionaba. Tenemos que ponernos a rueda con lo que está ocurriendo en la región y participar de esos grandes emprendimientos. Ya tenemos varios ejemplos donde los científicos uruguayos están haciendo esfuerzos muy grandes para participar, pero tienen una limitación absoluta por la carencia de recursos. Eso podría estar en la órbita de la anii, como podría perfectamente estar en otra parte. Allí hay una necesidad concreta. De alguna manera a mediano plazo, a cinco años, para el próximo período de gobierno, el país debería tener un plan de incremento de los recursos que se vuelcan en forma directa a la ciencia. Estamos en el 0,4 del pbi, pero los recursos que maneja la anii han sido prácticamente los mismos en los últimos cuatro o cinco años. Creo que plantearse el objetivo de que la inversión en ciencia y tecnología crezca en un 0,2 del pbi en un quinquenio no debería ser irreal. Y en ese sentido me parece que esto permitiría acciones como las que estamos mencionando y otras como el fortalecimiento de las formaciones de posgrado, especialmente las vinculadas a estos temas puente entre los sectores académicos y los sectores productivos. Hay algunos ejemplos muy localizados, pero hay que hacer un esfuerzo mucho mayor. El país tiene áreas carentes en las cuales tiene que hacer un esfuerzo de desarrollo importante. Es el caso de la geofísica, por ejemplo. Uruguay prácticamente no tiene geofísicos. Cuando se habla de geofísica en Uruguay se habla de una persona, que es todo lo que ha habido en los últimos diez o quince años, y antes posiblemente nada. Es un área que está totalmente por desarrollar, sobre todo si vamos a hacer prospección petrolera o vamos a hacer fracking (fractura hidráulica), que son actividades enormemente demandantes de tecnología y que involucran también riesgos muy grandes, es decir, que necesitan conocimiento y necesitan estudios. Entonces es evidente que hay que fortalecer un área como la geofísica en el país. Es sólo un ejemplo. Hay mucho más para hacer.

Rodolfo Gambini

Doctor en física. Profesor titular de la Universidad de la República. Investigador del máximo nivel del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba). Investigador del máximo nivel del Sistema Nacional de Investigadores. Es uno de los científicos uruguayos más reconocidos en el país y en el extranjero. Recibió el gran premio a la labor intelectual que otorga el Ministerio de Educación y Cultura en el año 2012. Es presidente de la Academia Nacional de Ciencias y ha ocupado los principales cargos de gestión en casi todas las instituciones científicas del país.

Hay que revisar el PENCTI

—¿Piensa usted que hay que hacer algún otro cambio en el diseño institucional del entramado de la ciencia, la tecnología y la innovación en el país?

—Quizás el tema más importante es el del cambio de la institucionalidad al más alto nivel del Estado. Pero si tenemos un ministerio de ciencia y tecnología va a ser necesario revisar también los planes actuales. Nosotros tenemos un Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (pencti) que fue creado en situaciones donde todavía no había madurado demasiado el conocimiento del funcionamiento del sistema. Es necesario un rediseño de los planes con una visión de largo plazo y con una visión de país que no podría hacerse si no tenemos primero la institucionalidad.

Con la experiencia adquirida en estos años estamos en condiciones de tener un plan mucho más adecuado y mucho más concreto en los objetivos. No quiere decir esto que la concreción signifique el sacrificio de lo no vinculado directamente a esos objetivos. El plan debe ser concreto pero debe entender cómo funciona un sistema científico. El sistema científico tiene una amplia base y tiene que tener algunos objetivos a los cuales apuntar.

Publicado en Prensa

 

El lunes se presentó en sociedad la Academia Nacional de Ciencias (ANCIU), que tendrá entre sus cometidos asesorar al Gobierno en asuntos vinculados a la ciencia y tecnología, además de ocuparse del fomento y divulgación de la actividad científica. Para conocer más sobre esta nueva institución, En Perspectiva conversó con su secretario, el doctor Rafael Radi, quien destacó que la ANCIU, en su papel de organismo asesor, permitirá aportar una mirada experta sobre asuntos "que comprometen el mediano y el largo plazo del país". Aclaró que la Academia no solo abarca a las llamadas "ciencias duras", sino también a las ciencias de las salud y a las ciencias sociales y humanas. Según el análisis de Radi, en los últimos tiempos "está empezando a haber una llegada" mayor de lo científico, con instituciones "cada vez están más afianzadas" como el Instituto Pasteur, el Clemente Estable, el INIA o el LATU. A su criterio esto es positivo por el aporte que representa la metodología científica al pensamiento crítico de una sociedad.

(emitido a las 8.57 Hs.)

EMILIANO COTELO:

Cuando el Gobierno está estudiando cuál es la matriz energética más conveniente para el Uruguay y cuáles son las fuentes de energía que más se ajustan a nuestras necesidades, ¿a quién consulta desde el punto de vista técnico y científico? Y si el Parlamento está discutiendo sobre un proyecto de ley para regular la utilización de bioquímicos en la agricultura, ¿a quién recurre?

Normalmente, en muchos países del mundo, cuando el Poder Legislativo o el Ejecutivo tienen que resolver sobre temas de carácter científico, acuden a su Academia de Ciencias. Por ejemplo, en Europa este tipo de instituciones existen desde el siglo XVII: la Royal Society de Londres fue creada en 1660 y su par de Italia es de 1603. En Estados Unidos existe desde 1863 la National Academy of Sciences, una de las instituciones de este tipo más prestigiosas del mundo. Pero incluso más cerca, en la región, Argentina tiene su Academia Nacional de Ciencias desde 1869. 

En Uruguay, sin embargo, ese ámbito no existía todavía. Pero eso acaba de cambiar. El lunes pasado se presentó en sociedad la Academia Nacional de Ciencias (ANCIU) del Uruguay, una institución creada por ley en el año 2009 pero que comenzó a funcionar recién a fines del año pasado. 

¿Qué es la ANCIU? ¿Qué cambio trae? ¿Qué ventajas? ¿Qué aportes?

Vamos a conversar en los próximos minutos con su secretario, el doctor Rafael Radi, doctor en Biología, director del Centro de Investigaciones Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (UdelaR), profesor titular grado 5 del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UdelaR e investigador grado 5 del Área Química y del Área Biología en el Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba).

La idea de contar con una ANCIU no es un invento uruguayo. Tiene antecedentes muy viejos y muy prestigiosos en otros países del mundo. ¿Qué es una academia de este tipo?

RAFAEL RADI:

Las academias de ciencias congregan en las naciones a un conjunto de investigadores que han demostrado una amplia capacidad en la producción de conocimiento científico y tecnológico original, que tienen inserción internacional y que forman parte de redes internacionales con estándares muy altos. Ese conjunto de individuos pasan a configurar un núcleo que aborda temas de carácter científico-tecnológico con una mirada interdisciplinaria, de mediano y de largo plazo y muy conectada con el resto del mundo.

EC - No estamos hablando de una academia que abarque solo a las ciencias duras, no estamos hablando solo de física, matemática, química.

RR - Buena pregunta. Esto fue muy analizado y discutido en los años de concepción de la academia y cuando esto se estaba analizando en el Parlamento. El modelo que se dio Uruguay es similar al de la Academia de Ciencias de Brasil y al de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, que son academias que acogen todas las áreas del conocimiento y abarcan naturalmente las ciencias duras tradicionales, como la ingeniería, la matemática, la física, naturalmente las ciencias de la salud, pero también las ciencias sociales y las ciencias humanistas. Por lo tanto nuestra ANCIU abarca todas las áreas del conocimiento.

EC - Vayamos más al detalle. ¿Qué cometidos tiene una academia nacional de ciencias? ¿Qué cometidos tiene esta en particular, la que ahora está poniéndose en marcha?

RR - Los cometidos generales tienen que ver con el fomento y el desarrollo de la actividad científica y tecnológica y la innovación. Específicamente, en primer lugar, es un ámbito de asesoramiento a los poderes públicos del Estado; en segundo lugar, es un ámbito de difusión y divulgación de la actividad científica y de análisis de problemas científicos emergentes; es un canal de diálogos transversales entre las distintas áreas de la ciencia; tiene cometidos de propender a una mejor inserción de la enseñanza de las ciencias en todos los niveles de la educación; representa un punto de apoyo del Uruguay para la interlocución con academias de ciencias de otras partes del mundo y otras instituciones a nivel global, y también tiene funciones como otorgar premios, hacer reconocimientos, generar foros, discusiones. Son una serie de cometidos que tienden a dar una mirada a partir de la ciencia y la tecnología que mira el hoy, pero sobre todo mira el mediano y el largo plazo del país tratando de hacer confluir miradas de distintas disciplinas y del planeta en su conjunto.

EC - Dice la ley: “Realizará actividades de divulgación y difusión científica”. Supongo que uno de los desafíos para una academia nacional de ciencias es “sacar a la ciencias del closet”, porque para cuántos uruguayos lo científico es algo muy difícil y por lo tanto inaccesible, para cuántos uruguayos sencillamente es algo lejano, que no interesa.

RR - Efectivamente, el tema científico-tecnológico progresivamente va ganando más espacio en la sociedad, pero sin duda la llegada a la sociedad es algo complejo, no solamente en Uruguay, todos los países del mundo tienen el tema de la penetración de la información científica y sobre todo la cultura científica, y más allá, el pensamiento y la metodología científica, que van mucho más allá de quienes practicamos como profesión la ciencia. El pensamiento científico debe ser uno de los ingredientes, a nuestro juicio, de la cultura de una sociedad. Nos genera una forma de ver las cosas, una forma crítica de pensar, saber adónde ir a buscar los datos, ser incrédulos por momentos. Naturalmente, en un país que tiene una fuerte tradición humanística, la penetración de la ciencia y la tecnología a nivel masivo siempre es complejo, pero hay cosas que han cambiado en el Uruguay.

EC - ¿Por ejemplo?

RR - Por ejemplo, hoy el Uruguay tiene un Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con 1.500 investigadores categorizados de acuerdo a los estándares internacionales, censados y cuyas trayectorias y producción están accesibles para toda la población en la página del SNI, para cada uno de esos 1.500 está claramente identificado a qué se dedica, en qué subárea y subsubárea del conocimiento. Esa masa de 1.500 investigadores categorizados le dan al país por primera vez en su historia una plataforma sólida para acciones más ambiciosas en el futuro. Por tanto, tenemos 1.500 investigadores en un sistema que ha crecido dramáticamente en las últimas dos décadas, tenemos instituciones de ciencia y tecnología que cada vez están más afianzadas. Más allá del lugar que nosotros ocupamos en la UdelaR, las instituciones abarcan el Instituto Pasteur de Montevideo, creado hace cinco años, el nuevo desarrollo del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, el desarrollo del Polo Tecnológico de Pando, que ahora se transforma también en parque tecnológico en Pando, el enfoque en ciencia y tecnología del INIA y el LATU, y otras instituciones privadas, también universidades. Todas estas instituciones completan una red de instituciones de ciencia y tecnología que a su vez se alimentan de estudiantes que ingresan a las carreras científicas. De manera que ya ahora hay discípulos y discípulos de discípulos y familias que tienen sus hijos en estas carreras. Y familias que se componen de científicos, hasta en la escuela. Nos han llegado dibujos de niños que dicen “yo quiero ser científico”, lo que indica que está empezando a haber una llegada de esto a la sociedad.

EC - A propósito de esas instituciones que se han ido creando y que ya funcionan y con resultados palpables, repasaba ahora la exposición de motivos que acompañaba el anteproyecto de ley que se redactó en el año 2006 y que fue el comienzo del proceso legislativo que terminó con la ley de creación de la ANCIU en el año 2009. En aquella exposición de motivos se hacía notar que aunque en Uruguay han existido diversos ámbitos en los que se ha reunido a los científicos de nuestro país, nunca había llegado a crearse una academia nacional de ciencias. ¿Por qué ocurría eso?

RR - Es una excelente pregunta, que me retrotrae a los años 1995, 1996, cuando comenzamos las conversaciones acerca de la pertinencia o no de crear una academia de ciencias del Uruguay, cuando el programa Pedeciba y otros programas de formación de recursos humanos se iban desarrollando. La comunidad científica, en intercambio con otros actores, decidió: primero tengamos buena ciencia nacional, y cuando haya una ciencia nacional buena, con una densidad suficientemente alta en masa crítica, vayamos a constituir la academia de ciencias.

EC - Había como una autocrítica, un análisis que decía “no estamos prontos todavía para tener una academia nacional de ciencias”.

RR - Exacto, hagamos primero buena ciencia, y cuando como país nos convenzamos de que esto es así, ahí estaremos prontos para dar ese otro salto. Nos ha pasado montones de veces que en el exterior colegas pregunten: “¿Y la academia de ciencias de ustedes?”, y montones de veces dijimos: “No tenemos”. Hasta que llegó un punto en que no tener una academia de ciencias era casi como no tener una universidad o no tener un gran hospital o no tener un aeropuerto, son esos íconos que tienen que aparecer en las sociedades modernas. Entonces hoy nos genera una situación mucho más cómoda. Además nos integró, entre otras cosas, al Interacademy Panel, el panel de las academias de ciencias del mundo que aborda asuntos en foros tipo cambio climático global, energía, etcétera, a los que Uruguay tenía un acceso muy lateral.

EC - Ahora, porque hay una academia nacional de ciencias, Uruguay puede participar en esos organismos o en esos foros internacionales.

RR - Absolutamente, y además lo hará con un personal muy altamente calificado. Lamentablemente no pasaba lo mismo en el pasado, cuando algunos representantes uruguayos podían asistir, con la mejor intención, pero sabemos que no llegaban al estándar necesario para poder dar opinión e incidir en estos asuntos.

EC - De hecho, empezaste a contestar una pregunta que iba a formularte: si estaban ya creados y funcionando todos esos ámbitos de formación e investigación en ciencia y tecnología, ¿para qué era necesaria la academia? ¿Qué es lo que agrega la academia?

RR - La academia agrega por un lado una institución con nombre y apellido, que forma parte de la institucionalidad del Uruguay. La ANCIU funciona en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), pero es un organismo absolutamente independiente desde el punto de vista académico. En el Uruguay la ANCIU consta de un máximo de 30 miembros de número; las academias de ciencias tienen un número finito de miembros de número.

EC - No es el gremio de todos los científicos, como podría pensar alguien.

RR - No, no es un sindicato de científicos, más allá de que la ANCIU naturalmente es muy sensible a los temas que tienen que ver con la actividad científico-tecnológica y cómo desarrollarla mejor. En ese universo finito de hasta 30 miembros de número, que la ley nos da hasta tres años para completar, por ley los primeros 15 fueron elegidos por tribunales generados por las academias de ciencias de la región que miraron las trayectorias y los currículos de los científicos uruguayos y decidieron quiénes eran esos primeros 15. Luego esos primeros 15, con un mecanismo que la ley indica, están completando la nómina. Hoy somos 18, lamentablemente Mario Wschebor, destacadísimo matemático, falleció, entonces perdimos a uno de los más importantes académicos, y el profesor Lebovitz por edad ahora pasó a emérito, que es otra de las categorías. Pero hoy somos 18 y queremos avanzar en el próximo año para completar la nómina de 30. Entonces es una institución que hace confluir en el pienso todas las disciplinas. Hoy en la academia tenemos historiadores como Gerardo Caetano, ingenieros como Liliana Borzacconi, médicos como Guillermo Dighiero, físicos como Rodolfo Gambini, para dar algunos ejemplos. Esa confluencia no se da en ningún otro ámbito fuera de la ANCIU.

***

EC - Llegan algunas preguntas de los oyentes que vale la pena incluir.

ROMINA ANDRIOLI:

Algunos cuestionan cómo se conforma, hay un oyente que dice que es “un club elitista entre los elitistas; ¿hacer?, nada”.

EC - El oyente incluso llega a hablar de “curro”. ¿Podemos combatir ese prejuicio?

RR - En primer lugar, la academia es un organismo abierto en cuanto a que el propio reglamento que generamos estimula la formación de grupos de trabajo con colaboradores que va a ir integrando. Que haya un núcleo de académicos de número no significa que la academia no tenga círculos concéntricos crecientes que permitan articular las miradas de mucha gente que va a llenar espacios que los académicos no pueden completar por múltiples razones.

La academia ya realizó el lunes pasado, en la Torre de las Comunicaciones, un evento académico muy interesante con el título “Desafíos ambientales del Uruguay de hoy. Una mirada desde la ciencia y la tecnología”, que puso arriba de la mesa ópticas como pesca, ambiente, minería, aspectos sociales, en el que participaron periodistas, políticos, académicos, y creo que enriqueció el debate, de forma que estamos trabajando. Le aclaro al oyente que todas estas actividades son absolutamente honorarias, se dedican muchas horas de esfuerzo a esto, y hay mucho trabajo atrás. Este es el formato de las academias, y las academias no compiten con el espacio de otras instituciones, complementan un espacio. En ese sentido nosotros mismos estamos en muchos otros ámbitos de trabajo a la vez, nuestros ámbitos universitarios, nuestra participación en el SNI. Los reaseguros que tiene la sociedad uruguaya, sobre los que fuimos consultados oportunamente en la Comisión de Ciencia y Tecnología, eran cómo hacer que esto sea un organismo vivo.

EC - Ahí viene otra de las preocupaciones: que quizás por su conformación la academia sea “un club de viejos sabios descolgados de la actualidad”. Ese es un riesgo, que otro oyente plantea en términos más drásticos todavía.

RA - Silvia dice: “Se corre el riesgo de que se convierta en un grupo lleno de prejuicios oscurantistas”, y pregunta: “¿Qué harán para evitarlo?”.

RR - Buenas preguntas. Primero, aclaro que en mi caso tengo 49 años, creo que todavía tengo un tramito de vida antes de llegar a considerarme viejo.

EC - Sabio puede ser, pero viejo no.

RR - No sé. En segundo lugar, esas mismas preocupaciones las tenemos nosotros desde el día uno: ¿cómo hacer que esto sirva para algo?, esa es la primera preocupación. En la ley lo que se generó en análisis fueron dos elementos. Primer punto, tienen que ser investigadores activos, y la definición de investigador activo es: un investigador que, evaluado por un sistema de evaluación externa y por pares, demuestra producción científica original y de impacto internacional en los últimos cinco años. De forma que si hay un académico que deja de ser activo sale de la academia, pasará a ser emérito, pero ya no estará más como académico de número.

El otro asunto es el límite de edad. A diferencia de la mayoría de las academias de la región y del mundo, nuestra academia tiene un límite de edad, que son 75 años, por eso el profesor Lebovitz acaba de pasar a académico emérito. Y el resto es la vida, lo que la sociedad nos exija, lo que nosotros mismos podamos hacer. Nadie tiene el futuro asegurado, lo aseguramos cada día trabajando, y seguro que trabajamos y trabajamos bastante.

***

EC - Romina, ¿mensajes de la audiencia? Porque vinieron algunos preocupados o cuestionadores, pero vinieron otros que dan para adelante.

RA - Por ejemplo, Gonzalo de Pocitos dice: “La academia es antes que nada un gran foro científico y como tal un foro para avanzar en educación e investigación, no le exijamos más. Bienvenida”.

María de Rocha dice: “Esos viejos son sabios por profesión y experiencia, por lo tanto muy necesarios. Así somos, nada nos viene bien”, y manda saludos.

EC - Hablemos de la ANCIU como organismo asesor. ¿Quiénes van a poder consultarla? ¿Solo actuará ante el requerimiento de una determinada institución, podrá hacerlo por iniciativa propia? ¿Cómo es esto?

RR - Los dos caminos. Ya hemos tenido solicitudes tanto del Poder Ejecutivo como del Legislativo. Para dar ejemplos, el Gabinete Ministerial de la Innovación –que está coordinado por el ministro de Educación y Cultura, pero en el que participan el Ministerio de Economía, el Ministerio de Industria, Energía y Minería, la OPP, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca– ya nos pidió que nos expidiéramos acerca de un análisis sobre el estado actual de las políticas científicas en el país. El MEC recientemente nos ha integrado al análisis y discusión de la creación del Museo del Tiempo, que será un museo de las ciencias, y sobre el traslado del Museo de Historia Natural, que se instalaría en el exdique Mauá en la rambla Sur de Montevideo. Este último es un proyecto de envergadura, muy importante para el país, y el ministerio nos ha solicitado asesoramiento del lado técnico, estamos trabajando en eso.

La Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado nos envió el proyecto, que actualmente se está discutiendo, de una nueva ley de biotecnología. La academia ya lo analizó y envió el informe respectivo al Parlamento. La academia tomó la iniciativa de poner el tema de los desafíos ambientales sobre la mesa en el evento de lanzamiento oficial el lunes pasado en la torre de Antel. Tenemos para el año que viene por lo menos dos eventos que queremos desarrollar, uno en conexión con la Academia Nacional de Medicina sobre investigación científica en el área salud y su impacto en el sistema sanitario, y un evento sobre desafíos biotecnológicos y futuro de la biotecnología en el Uruguay. Eso es a iniciativa de la academia.

Por otra parte, la academia ha estado consolidando su interacción con redes internacionales y se integró –en el primer convenio internacional que hicimos– a la Fundación Lindau, de los premios Nobel, que permite a partir del año pasado que estudiantes uruguayos avanzados en ciencias participen en esos eventos que son durante una semana en el sur de Alemania, donde convergen premios nobeles cada año de una disciplina diferente. El año pasado fueron dos jóvenes físicos uruguayos una semana, estuvieron con los premios nobeles de Física en el sur de Alemania, el año que viene irán dos estudiantes avanzados de química o jóvenes profesores y en el año 2014 se vuelve a medicina. De forma que nos permite por primera vez integrar científicos uruguayos en formación a esas redes internacionales, que sin duda son experiencias muy, muy ricas y en las que Uruguay no participaba hasta el momento.

EC - La academia puede a su vez requerir la colaboración de científicos del exterior.

RR - Sí, y nacionales. La academia tiene dentro de sus reglamento y sus potestades, en función de los temas que quiera manejar o que le lleguen, la de solicitar apoyo a colaboradores nacionales, que integra como colaboradores en grupos de trabajo, o la de acudir a expertos internacionales, porque el número de temas posibles a analizar en esta etapa de desarrollo del Uruguay son muchos, son muy complejos y quizás ahí la estrategia es tener la capacidad de identificar quiénes son nuestros mejores interlocutores a nivel mundial en temas de ciencia y tecnología. Creo que ese es un plus que se agrega, porque evidentemente es imposible, con las capacidades nacionales, incluso teniendo los 1.500 investigadores categorizados, cubrir todas las áreas y todas las complejidades.

EC - De algún modo esta pregunta ya tuvo respuesta parcial en los comentarios anteriores, pero vuelvo a hacer la consulta a propósito de qué cambia. En el tema concreto del asesoramiento, hasta ahora muchas veces el Poder Ejecutivo o el Poder Legislativo invitaban a expertos a brindar informes u opiniones sobre determinados temas, lo vemos a menudo en las comisiones de la Cámara de Diputados o de la Cámara de Senadores. ¿Qué ventajas tendrá de ahora en adelante la existencia de la ANCIU en ese sentido?

RR - El otro día, al terminar el evento de la torre de Antel se nos acercaron dos jóvenes técnicos de uno de los ministerios que trabajan en temas relacionados con el ambiente y nos hicieron un planteo muy interesante: “Estamos preocupados porque se nos solicitan informes técnicos para la toma de decisiones”.

EC - ¿Eran técnicos de la Dinama?

RR - Eran técnicos del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, de una de las divisiones. “Nosotros hacemos informes técnicos que luego llevan a la toma de decisiones, muchas de las cuales son muy importantes para el país, pero no pasan por el filtro del referato por pares o por la exigencia del análisis de grupos independientes”. Cosa que no ocurre cuando esos mismos técnicos mandan a publicar sus trabajos en revistas de circulación internacional. Es decir, esos mismos técnicos nacionales, doctores, licenciados, magísteres, tienen una doble situación: los trabajos de investigación que quieren que lleguen a foros internacionales son sometidos a evaluaciones por pares muy exigentes de estándares internacionales, pero eso no conduce a tomas de decisiones. En cambio, aquellos análisis que sí llevan a la toma de decisiones y que funcionan en los ámbitos más confidenciales o reservados no pasan por una evaluación por pares dura.

EC - Qué curioso, esos técnicos estaban preocupados porque se les pide un informe y el informe que ellos redactan es lo único que se considera. Ese informe no tiene filtros.

RR - Ese informe tiene muchos menos controles de calidad. Este es un tema metodológico país.

EC - Estaban absolutamente dispuestos a que sus informes a propósito, no sé, del puente sobre la laguna Garzón o del puerto de aguas profundas, fueran a su ez revisados.

RR - Tuvieran un análisis crítico de alguien más. No quiere decir que ese análisis crítico diera vuelta el informe, pero ellos nos planteaban “queremos que esto lo vea alguien más”, y que ese alguien más sea alguien que funciona en la órbita en este caso del Estado. Independientemente de que puede haber algún consultor internacional que venga descolgado y opine algo. Uruguay tiene una larga tradición de consultorías internacionales, con los grades claroscuros que esas cosas tienen, y sin embargo no estamos aprovechando al máximo nuestras propias capacidades nacionales construidas. Muchas veces en el desarrollo de la capacitación en recursos humanos en ciencias se nos ha preguntado “¿para qué sirve la ciencia en el Uruguay?”. Una de las cosas para las que la ciencia en el Uruguay y los científicos de Uruguay sirven es tener la mirada crítica de estos asuntos que luego llevan a la toma de decisiones que comprometen el mediano y el largo plazo del país. Acá tenemos un tema que es absolutamente y estrictamente metodológico.

 

Cuando en Estados Unidos se quiere tomar una decisión sobre el sistema de salud se consulta, entre otros, a la Academia Nacional de Medicina, que es una de las academias de ciencias de Estados Unidos, que elabora un informe. Luego ese informe se toma, se le da el peso que se quiera, pero es una voz más, y una voz que tiene un peso. Entonces este asunto nos preocupó por un lado. Fue muy agradable la conversación, nos mostró una nueva cultura, era gente joven, de unos 30, 35 años, formada en la Facultad de Ciencias, y con un gran deseo de mejorar el estándar y el insumo que se le da al tomador de decisiones. Para mí fue de las mejores cosas que nos pasaron en el evento y quedamos en que en febrero nos vamos a poner en comunicación para empezar a generar algunos grupos de trabajo al respecto para encontrar la metodología; el marco legal ya lo tenemos.

 

EC - En resumen, un asesoramiento proveniente de la ANCIU no será el asesoramiento de un científico, será el asesoramiento de un equipo, pero que va a estar integrado no solo por científicos de esa especialidad; ese informe o ese análisis también va a ser cruzado por científicos de otras áreas.

 

RR - Exacto. Estamos viendo que en la mayoría de los grandes temas que el Uruguay está tratando hoy se necesita la mirada de múltiples áreas, de la ingeniería, de las áreas de la salud, de las áreas sociales. Entonces no podemos quedarnos con una mirada sola, tienen que ser múltiples miradas que enriquezcan el análisis y que marquen tanto como se pueda y, fundamentado científicamente, cuáles van a ser las eventuales salidas del asunto en los aspectos positivos y en los aspectos negativos. Pero no podemos darnos el lujo de no saber más cuando tenemos la capacidad nacional instalada de saber más.

 

***

EC - Por último, una pregunta de la audiencia que vale la pena incorporar.

RA - Federico de Manga pregunta si la academia tendrá sede y presupuesto adecuados.

RR - El presupuesto otorgado por el Estado es una línea de la rendición de cuentas, son 400.000 pesos por año para un funcionamiento basal, unos 20.000 dólares. Eso permite el funcionamiento basal. La academia además tiene la posibilidad de obtener otros recursos en función de actividades, asesorías, etcétera, que realice. Eso nos lo otorga la ley. Este volumen de apoyo estatal es similar al de las otras academias que existen en el Uruguay, como la de Medicina, la de Ingeniería, la de Letras. O sea que es un apoyo modesto.

Es interesante el tema de la sede, se nos ha otorgado la Quinta de Vaz Ferreira en la zona de Atahualpa, Prado. En conjunto con la Comisión del Patrimonio hemos hecho un anteproyecto de reformas para que sea nuestra sede y ya se está haciendo la transferencia de recursos del Ministerio de Educación y Cultura, donde funciona la Comisión del Patrimonio, al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Pensamos que en un año estaremos funcionando en nuestra futura sede.

EC - Es una buena noticia.

RR - Muy buena noticia.

EC - Se le va a dar una utilización productiva, fructífera, a ese local que forma parte del patrimonio nacional.

RR - Y que además está tan cercano al pensamiento científico y universitario.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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Miércoles, 02 Octubre 2013 12:30

Academia de ciencias

El lunes se presentó en sociedad la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay. De esta manera, Uruguay cubrió una vieja carencia: asesorar a las instituciones de gobierno en asuntos de mediano y largo plazo que requieren una visión desde la ciencia y la tecnología. En Perspectiva dialogó con el Dr. Rafael Radi, secretario de este organismo.

 

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Miércoles, 02 Octubre 2013 12:20

Escuche la entrevista a Rafael Radi

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En diálogo con En Perspectiva, el secretario de la Academia Nacional de Ciencias, el doctor Rafael Radi, reflexionó sobre el valor que tiene para el país la creación de esta nueva institución. Al respecto indicó que este paso "agrega a Uruguay un claro ícono de las sociedades modernas, que no podíamos seguir sin tenerlo".

En medio de la discusión que el Gobierno mantiene para estudiar la matriz energética más conveniente para Uruguay y cuáles son las fuentes de energía que más se ajustan a nuestras necesidades; el lunes pasado se presentó en sociedad la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay, una institución creada por ley en 2009 pero que comenzó a funcionar recién a fines del año pasado.

Normalmente, en muchos países del mundo, cuando el Poder Legislativo o Ejecutivo tiene que resolver sobre temas de carácter científico acude a su Academia de Ciencias. Eso, hasta hace poco tiempo en Uruguay, no existía. Pero la situación acaba de cambiar.

Cuando todo comenzó “lo primero que nos planteamos fue dedicarnos a construir una buena ciencia nacional y que la densidad fuera la suficientemente grande para que la masa crítica pudiera batallar por la Academia. Llegó un punto donde no tener una Academia era no tener un ícono de una sociedad moderna, no se podía no tener y con este paso hemos obtenido ese ícono”, iniciativa que, además, “nos integro a las academias de ciencia del mundo” porque “de ahora en más Uruguay ya no mira de manera lateral a todos esos foros internacionales”.

Interrogado sobre la definición de Academia, Radi comentó que éstas, habitualmente, “congregan en las naciones a un conjunto de investigadores que han demostrado capacidad de producción y conocimiento científico tecnológico original, que tienen inserción internacional y pasan a configurar un nuevo ámbito que aborda temas de carácter científico tecnológico, pero con una mirada internacional y a mediano y largo plazo”.

El modelo que se eligió para Uruguay “fue muy analizado y discutido y llegamos a elegir uno similar al que se aplica en Brasil y EEUU, es una academia que acoge todas las áreas del conocimiento que abarcan ciencias duras tradicionales, la salud, las ciencias sociales y las humanísticas”.

Consultado acerca de los cometidos que la Academia tendrá, Radi explicó: “en líneas generales tienen que ver con el fomento de la actividad científica, ser un ámbito de asesoramiento a los poderes públicos del Estado, funcionar como espacio de divulgación del mundo científico, convertirse en un canal de diálogo transversal entre las áreas de las ciencias, propender a una mejor inserción de la enseñanza de las ciencias, oficiar de punto de apoyo de Uruguay para la interlocución, otorgar premios y generar foros, etc”.

A criterio del secretario de la Academia Nacional de Ciencias, en Uruguay el pensamiento científico “debe ser uno de los ingredientes que debe formar parte de la cultura de una sociedad” porque “nos genera una forma de ver las cosas, una forma crítica de pensar, saber donde buscar datos, ser incrédulos, y naturalmente llegar a conclusiones en un país con fuerte tradición humanística”.

Al cierre de sus declaraciones, Radi explicó que la Academia “consta de un máximo de 30 miembros de número, no es un sindicato científico aunque si es muy sensible a la realidad que a diario enfrentan los trabajadores en este sector”. En ese universo de hasta 30 miembros “los primeros 15, por ley, ya fueron elegidos por tribunales de las academias de ciencias de la región. Tenemos hasta tres años para completar la nómina”, concluyó.

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Miércoles, 02 Octubre 2013 11:57

Resumen a las 07.00

Panorama Informativo

Rige interrupción del embarazo en instituciones públicas y privadas. Desde este lunes, las instituciones de asistencia médica, públicas y privadas, ofrecen el servicio de interrupción del embarazo a mujeres que no hayan llegado a las 12 semanas de gestación y que lo soliciten cumpliendo el procedimiento previsto en la ley. Esta prestación no tendrá costo comercial, y se accederá a ella a través del pago de un ticket.

De este modo, se da cumplimiento a la ley de despenalización del aborto que fue aprobada por el Parlamento en octubre y reglamentada por el Poder Ejecutivo días atrás.

En tanto, desde el sábado se está llevando a cabo la recolección de firmas para habilitar un referéndum en el que se pretende derogar esa norma. En el primer día se juntaron unas 5.000 rúbricas, según informó a El País el diputado nacionalista Pablo Abdala, principal impulsor de la iniciativa.

Abdala dijo al matutino que a partir de hoy habrá puestos fijos en distintos puntos del centro de Montevideo y durante los fines de semana se intensificará la campaña con diversas actividades en todo el país.

En el oficialismo, tanto el presidente José Mujica como el ex presidente Tabaré Vázquez se pronunciaron a favor de esa consulta popular.

Primero fue Vázquez, quien dijo que firmará para que este referéndum se lleve a cabo. Luego, Mujica retrucó: “Hace bien Vázquez en expresar lo que piensa, yo capaz que firmo también, pero no quiere decir que esté de acuerdo", señaló el mandatario.

"Firmar es para que la gente vote. Siempre estuve de acuerdo en que se vote. Toda esta decisión debió estar en manos del pueblo y no del Parlamento", agregó. 

ICIR: malestar de intendentes vinculado a caminería rural. Generó malestar en el Congreso de Intendentes la decisión de la Presidencia de no contratar a técnicos elegidos por los jefes departamentales para asesorarlos en las obras de caminería rural que realizarán con el dinero que reciban del Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), según publica hoy El País.

La lista de técnicos a contratar con fondos de cooperación española fue entregada a la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional, que funciona en Presidencia, luego de ser acordada por los intendentes frenteamplistas, blancos y colorados.

La resolución de la agencia sorprendió a los jefes comunales, que sostienen que ese organismo no tiene potestades para vetar a los técnicos elegidos por el Congreso. Fuentes municipales indicaron que la resistencia del Gobierno es fundamentalmente con técnicos que fueron funcionarios de OPP.

 “No podemos aceptar vetos en ese aspecto, ni mezclar lo técnico con lo político”, dijo a El País el intendente de Colonia, Walter Zimmer.

El presidente del Congreso de Intendentes, Omar Lafluf, le envió una nota al presidente José Mujica y se comunicará hoy con el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa para intentar solucionar la situación.

Afirman que Iberia corre serio peligro de desaparecer. La aerolínea española Iberia emitió una carta a nivel mundial en la que comunicó a sus clientes que está poniendo todo su "empeño" para mantener en pie la compañía. En el documento, el presidente de la empresa, Antonio Vázquez, señaló que si no se resuelven los "problemas estructurales", Iberia corre el "serio peligro" de desaparecer.

En la carta, Vázquez asegura que se está intentando hacer lo posible para mitigar los efectos de los seis días de huelga que lleva el sindicato por la intención de la compañía de despedir a unos 4.500 empleados.

A nivel local, días atrás, el gobierno dijo que Iberia les había comunicado que no volaría más a Montevideo desde abril, aunque luego la aerolínea aseguró que no era una decisión tomada.

El propietario de BQB, Juan Carlos López Mena, aspira a que su empresa se haga cargo de algunas de las seis frecuencias Montevideo-Madrid que actualmente opera la aerolínea española Iberia y para ello se reunirá esta semana con el ministro de Transporte, Enrique Pintado, según informó El Observador.

El empresario argentino pretende operar con un código compartido, que implica vender y operar la ruta de acuerdo a la demanda y en forma conjunta con la línea española.

Sirpa: más educadores. Este domingo ingresaron 300 nuevos educadores que cumplirán tareas en los diferentes hogares que dependen del Sistema de Responsabilidad Penal y Adolescente (Sirpa).

De este modo, habrá una tasa de un funcionario y medio por cada menor internado.

En diálogo con Subrayado, Robert Alonso, integrante del Directorio de esa institución en representación del Partido Independiente, dio más detalles sobre la noticia.

Asimismo, las autoridades anunciaron el comienzo de obras para ampliar las plazas en los distintos centros del Sirpa. Estiman que entre abril y mayo se ampliaría en 450 nuevos lugares. 

Academia Nacional de Ciencias inaugura actividades. La Academia Nacional de Ciencias del Uruguay inaugura sus actividades hoy, con una serie de conferencias que se llevarán a cabo desde las 14:00 hs en la Torre de las Telecomunicaciones de Antel.

La jornada, que será inaugurada por el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich y el presidente de la Academia, Rodolfo Gambini, contará con seis expositores que abordarán “los desafíos medioambientales del Uruguay de hoy”, con un enfoque desde la ciencia y la tecnología.

El Secretario de la Academia Nacional de Ciencias, Rafael Radi, dijo ayer a Espectador.com que con esta actividad, la institución estará cumpliendo con uno de los objetivos para los que fue creada por ley en 2010.

Brindar asesoramiento a instituciones públicas y privadas en temas de ciencia, tecnología e innovación de interés nacional; realizar actividades de divulgación científico, en este caso organizando un evento tipo seminario o taller; y facilitar el diálogo transversal entre las ciencias. Este evento es un evento que toca un tema que necesariamente debe ser abordado desde múltiples miradas y ese también es un rol de la academia. Y la  academia tiene otros cometidos. Pero dentro de los cometidos que tenemos por lo menos estos tres están cubiertos en este primer evento que hacemos.

Desde que comenzó a trabajar en mayo de 2011, la Academia Nacional de Ciencias ha asesorado al Poder Legislativo en la elaboración de una Ley de Biotecnología que se encuentra actualmente en discusión, se está trabajando en la institucionalidad de la investigación en Ciencia y Tecnología en Uruguay, y ha elaborado, junto al MEC, un proyecto para instalar el Museo del Tiempo en el ex dique Mauá, entre otros asuntos. 

Radi explicó que la Academia, “pretende ser una institución dinámica, ágil y viva”.

Que no sea un grupo de reunión de ex investigadores. Por el contrario se pretende – y se ha logrado – que estén participando en ella investigadores que estén muy activos, que tienen grupos al día de hoy muy pujantes y por lo tanto que realmente cumpla un rol para aumentar las capacidades científico tecnológicas de la región y para que haya un pienso con mayor ingredientes de ciencia y tecnología a nivel de toda la sociedad y poder colaborar con la toma de decisiones de grandes temas nacionales. La Academia es un organismo que está pensado para el pensamiento nacional en el mediano y largo plazo.

Déficit llegó a 3% del PBI. El déficit fiscal global llegó a 3% del Producto Bruto Interno en los últimos 12 meses cerrados a octubre. 

No obstante, si se le quita el efecto por el gasto en el adelanto del pago de pasividades por el feriado del 2 de noviembre, el resultado hubiera sido 2,9%.

Este fue el peor dato en nueve años y, además, es superior a la última previsión del Ministerio de Economía, que esperaba terminar el año con un déficit de un 2,2%.

Cuatro muertos en accidentes. Cuatro personas muertas y ocho lesionadas es el saldo de diversos siniestros de tránsito ocurridos este fin de semana.

Según consigna este lunes El País, los accidentes fatales ocurrieron en Canelones, Salto y Rivera. En los tres casos hubo motocicletas involucradas.

En tanto, tres menores de edad resultaron con heridas de gravedad ayer cuando la camioneta en la que viajaban volcó a la altura del kilómetro 62 de la Ruta 7, en Canelones. Un cuarto joven, también menor, sufrió politraumatismos leves, mientras que el conductor del vehículo, el único mayor, resultó con politraumatismos moderados.

Los otros dos heridos son el resultado de un choque de motos ocurrido anoche en el kilómetro 29.500 de la Ruta Interbalnearia.

Teletón: más de 90 millones de pesos. La edición 2012 de la Teletón recaudó 92.738.425 de pesos y consiguió así cumplir el objetivo de superar los 85 millones que había conseguido el año pasado.

Este es el décimo año consecutivo en que la Fundación Teletón apela a una maratón televisiva para recaudar fondos y así costear los tratamientos y los equipos necesarios para la rehabilitación de los niños y jóvenes con discapacidades neuro-músculo-esqueléticas.

Gracias a las sucesivas ediciones de la maratón, la fundación pudo abrir en marzo de este año su segundo centro de atención del país, en Fray Bentos, que se sumó al inaugurado hace seis años en Montevideo y que ya fue objeto de una ampliación.

Lacalle exhorta a UNA a empezar a buscar candidato. En un mensaje enviado a adherentes de la Lista 71 en el festejo por el vigésimo aniversario de esa fuerza política, el ex presidente Luis Alberto Lacalle exhortó a que a partir de febrero Unidad Nacional (UNA) comience a trabajar para buscar un candidato a las próximas elecciones y así le dispute la interna al senador Jorge Larrañaga, de Alianza Nacional. 

El acto, llevado a cabo el viernes pasado, sirvió también para que Ana Lía Piñeyrúa y Luis Alberto Heber marcaran sus posturas. 

La diputada se mostró muy crítica hacia el Frente Amplio, en especial hacia el expresidente y posible candidato Tabaré Vázquez. Además, dijo que, si llegara a ser candidata, convocará a todos los partidos para un gran acuerdo nacional en los grandes temas del país, como enseñanza, salud, seguridad y políticas sociales. 

Por su parte, Heber cuestionó la “sumisión” del presidente José Mujica ante Argentina. Además, manifestó su voluntad de “ser el capitán del barco”, pero dijo que estará “en el lugar que el equipo diga”. “Es tiempo de dejarnos de pavadas y estar unidos”, concluyó.

Vázquez y Lescano oradores en acto por 50 años de PDC. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) cierra este lunes su ciclo de festejos por los 50 años de su creación.

El acto es a la hora 20 en el Cine Plaza, y tendrá como oradores al presidente de esa fuerza política, Héctor Lescano, y al expresidente de la República Tabaré Vázquez.

El PDC fue uno de los grupos fundadores del Frente Amplio y actualmente integra la Alianza Progresista.

Fonasa: nuevos ingresos. Unas 50.000 personas se sumaron este fin de semana al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), luego de que se habilitara el ingreso de cónyuges o concubinos sin actividad con hasta un hijo propio o de la pareja.

De este modo, el total de usuarios del Fonasa asciende a 2 millones 200 mil personas.

Se trata de la tercera etapa de un proceso iniciado a fines de 2010, que busca incorporar a cónyuges y concubinos sin cobertura médica del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). 

En diciembre de 2013 entrarán los cónyuges o concubinos sin hijos.

Panorama Internacional 

Israel: bloquean transferencia de impuestos recaudados para ANP. En Israel, el Gobierno anunció que bloqueará la transferencia de los impuestos recaudados para la Autoridad Nacional Palestina (unos 92 millones de euros), como reacción tras la admisión de ese Estado como observador ante la ONU.

En virtud de los Acuerdos de París de 1995, protocolo económico de los Acuerdos de Oslo, de 1993, la Hacienda israelí recauda todos los meses las tasas y aranceles aduaneros de los productos que entran al territorio palestino bajo su control, así como de operarios palestinos que trabajan en Israel.

Ayer, el ministro de Finanzas israelís, Yuval Steinitz, se refirió a la decisión del Ejecutivo: “Ya habíamos dicho que la elevación del estatus de Palestina en la ONU no se produciría sin reacciones de la parte de Israel. No tengo la intención de transferir las tasas debidas a la Autoridad Palestina este mes. Serán utilizadas para reembolsar las deudas de la Autoridad Palestina con la compañía nacional de electricidad israelí".

El gobierno israelí también anunció su determinación de construir 3 mil nuevas viviendas para colonos judíos en territorios palestinos, en Cisjordania y en el este de Jerusalén, pese al rechazo de potencias aliadas como Estados Unidos, Francia y Reino Unido.

En Egipto, el Tribunal Constitucional decidió suspender sus sesiones hasta que se le permita trabajar "sin presiones", después de que ayer las protestas impidieran a los magistrados pronunciarse sobre la validez de la Asamblea Constituyente, que redactó la nueva Carta Magna. 

Al estar la corte rodeada de miles de manifestantes, los jueces no lograron celebrar la reunión prevista para estudiar las denuncias que piden la anulación de esa asamblea y de la "Shura" (Cámara alta del Parlamento).

Estos dos órganos debían ser examinados por supuestas irregularidades en su composición, aunque ambos gozan de inmunidad desde que el pasado 22 de noviembre el presidente islamista Mohamed Mursi los declarara indisolubles.

 Por otro lado, Mursi anunció ayer que el referendo sobre la Carta Magna se celebrará el próximo 15 de diciembre, después de que esta haya sido aprobada por la Asamblea Constituyente.

Sin embargo, en un nuevo revés para el presidente, el Club de Jueces anunció hoy que resolvió no supervisar la consulta popular.

En tanto, las fuerzas liberales y laicas convocaron a una marcha mañana hacia el palacio presidencial en El Cairo, para expresar su rechazo al borrador de la Constitución.

México: firman pacto para impulsar reformas. Los principales partidos políticos de México firmaron ayer el "Pacto por México", con el fin de impulsar varias reformas políticas que estaban pendientes.

El documento fue suscrito por la presidenta interina del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Cristina Díaz, y los dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero, y del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano.

Sin embargo, la Comisión Política del Partido del PRD dijo desconocer el pacto. La suscripción fue "a título personal de Zambrano, no cuenta con el aval de ninguna de las instancias de dirección de nuestro instituto político, y por tanto no tiene ninguna validez para el partido", declaró el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez.

El texto establece tres ejes de acción: el fortalecimiento del Estado, la modernización económica y política, y la ampliación y aplicación de derechos sociales. Asimismo, el pacto se compone de cinco acuerdos relativos a: gobernabilidad democrática; transparencia y rendición de cuentas; derechos y libertades; seguridad y justicia; y por último crecimiento económico, empleo y competitividad.

El sábado, Enrique Peña Nieto, del PRI, se convirtió en el nuevo presidente de México, en medio de protestas de grupos opositores que dejaron 121 arrestados y 92 heridos.

Peña Nieto presentó anunció un plan de 13 acciones de Gobierno, que priorizan la recuperación económica y el combate a la violencia del narcotráfico.

De este modo, vuelve al poder el PRI, que acaparó la vida política de México durante siete décadas y que en el año 2000 tuvo que ceder al conservador Partido Acción Nacional (PAN).

Corea del Norte: cohete de largo alcance. Corea del Norte instaló la primera fase del cohete de largo alcance que prevé lanzar este mes desde la plataforma de Dongchang-ri, según informa hoy la agencia surcoreana Yonhap.

Imágenes vía satélite revelaron que el primer tramo del artefacto fue movido desde el pabellón de ensamblaje a la plataforma de la base, situada en el noroeste del país.

El Gobierno de Pyongyang asegura que el proyectil es para lanzar un satélite, mientras Corea del Sur y Estados Unidos creen que se trata de una prueba de misiles balísticas.

Colombia: bombardean campamento de las FARC. En Colombia, un bombardeo militar sobre un campamento de las FARC causó la muerte a "decenas" de integrantes de la columna móvil "Mariscal Sucre" perteneciente a esa organización. 

Este suceso se produce en pleno diálogo de paz entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, en el que la guerrilla anunció un alto el fuego unilateral, al que no se sumaron las fuerzas de seguridad del Estado colombiano.

Por otro lado, Santos amplió de junio a noviembre de 2013 el plazo para llegar a los primeros acuerdos con las FARC. 

El jueves pasado las partes cerraron el primer ciclo de negociaciones en La Habana, Cuba, y retomarán el diálogo este miércoles.

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Este lunes 3 de diciembre desde las 14 horas se celebrará la Primera Jornada de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay (ANCU), en la sala interactiva del Auditorio de Antel. Se presenta en sociedad la Academia Nacional de Ciencias.

La jornada será excusa para el lanzamiento público y oficial de la ANCU, organismo que funciona bajo la órbita del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y fue creado en 2010 a través de una ley. 

Espectador.com dialogó con el secretario de la ANCU, Rafael Radi, quien describió que entre sus funciones prácticas está “brindar asesoramiento a instituciones públicas y privadas en temas de ciencia, tecnología e innovación de interés nacional; realizar actividades de divulgación científica –como es el caso de este evento; y facilitar el diálogo transversal entre las ciencias”.

Para el Uruguay la creación de la Academia resulta de singular importancia, no sólo por la diversidad de temas en que pueda aportar y asesorar a nivel doméstico, sino por el puente que supone para el país con los ámbitos de la ciencia en el mundo.

“Nos estamos integrando a las redes internacionales, al InterAcademy Panel, que hace confluir a todas las academias de ciencia del mundo, y lo que abre posibilidades para proyectos, premios y eventos. Uruguay no participaba de estas redes porque no tenía academia y entre otras cosas nos hemos integrado con un convenio al evento anual de los premios Nobel”, señaló Radi.

En relación a proyectos de inversión de gran envergadura con incidencia en el medio ambiente, como la megaminería o el puerto oceánico en Rocha, Radi aclaró que en esta jornada “a priori, no es el objetivo concreto tomar definiciones en función de un tema o del otro”.

De cualquier manera aclaró que en torno a estos temas sensibles el objetivo es “mostrar las complejidades que hay al abordar temas de tal envergadura a nivel nacional, todos los ángulos que hay que considerar. Y sobre todo, poder proponer una metodología de trabajo como nación para poder discutir de la forma más racional posible, y entendiendo los impactos inmediatos y mediatos de todos los emprendimientos. Y también incluyendo la participación ciudadana”.

La Jornada, que inicia a las 14 horas en la sala interactiva del Auditorio de Antel, contará en su apertura con los discursos del ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich y del presidente de la ANCU, Rodolfo Gambini.

Expondrán cinco oradores en los siguientes temas:

  • Marcelo Barrerio. Ciencias de la Atmósfera- Facultad de Ciencias. ¿Qué podemos decir sobre cambio climático en Uruguay?
  • Omar Defeo. Ciencias del Mar-Facultad de Ciencias. La pesca en el Uruguay: análisis histórico, situación actual y perspectivas.
  • Liliana Borzacconi. Ingeniería de Reactores-Facultad de Ingeniería. Soluciones ambientales: ¿Desarrollo de tecnología nacional, importación, adaptación?
  • Daniel Conde. IECA -Limnología - Facultad de Ciencias. Avances, limitaciones y desafíos actuales del manejo costero en Uruguay.
  • Claudio Gaucher. Geología-Facultad de Ciencias. Minería y medio ambiente en el Uruguay: desafíos y oportunidades.
  • Marila  Lázaro. Ciencia y Desarrollo-Facultad de Ciencias. El desafío de las controversias ambientales: ¿qué lugar para la participación pública?

Cada intervención se estima de unos 15 minutos y se dispondrá de otros 10 minutos para responder preguntas que sugiera el público concurrente. La moderación del evento estará a cargo de Emiliano Cotelo y el discurso de cierre lo hará el secretario de la ANCU, Rafael Radi.

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